La Fundación de Ayuda y Promoción de las Culturas Indígenas (FAPCI) es una organización privada de carácter fundacional y sin ánimo de lucro, comprometida con la preservación, promoción y apoyo a las culturas indígenas de todo el mundo.
Su origen está estrechamente vinculado a la labor de su presidenta, Rosa Collelldevall, quien durante años desarrolló actividades en relación con los pueblos del Cono Sur de América. Su experiencia y compromiso sentaron las bases de una organización destinada a apoyar a comunidades que, en el contexto de una globalización cada vez más dominante, ven amenazada su identidad, sabiduría ancestral y formas de vida.
Tras años de encuentros, viajes y búsqueda de colaboraciones, surgió la necesidad de canalizar esos esfuerzos mediante una fundación que sirviera de plataforma para todas aquellas personas dispuestas a involucrarse en un trabajo colectivo por el desarrollo y la dignidad de pueblos frecuentemente marginados o empobrecidos materialmente, pero profundamente ricos en tradiciones, conocimientos y sistemas de salud propios.
FAPCI se constituyó oficialmente tras su participación en el Foro Universal de las Culturas celebrado en Barcelona en 2004, consolidando así un proyecto con vocación internacional y espíritu solidario.
En 2009, la Fundación fue reconocida como Organización No Gubernamental con Estatuto Consultivo Especial ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), un hito que avala su trayectoria y refuerza su capacidad de incidencia en la promoción de los derechos y saberes de los pueblos originarios a nivel global.
